* Escribí esto porque me gusta hacerlo mirando por la ventana los árboles del vecino. También lo hago en el subte o en mitad de la noche. Lo hice durante años guardando versos y cuentos en cajones, porque entre otras cosas soy tímida. Desde hace un tiempo mi compañero logró que le permitiera leer lo que escribo y me animó a editarlos. Escribir para mi es poner en palabras imágenes que aparecen de golpe en mi cabeza, personajes que irrumpen en mi vida sin pedirme permiso y me obligan cariñosa o imperiosamente a nacer, que los relate, que los arroje en negro al blanco de la hoja, expulsándolos hacia la vida para dejarlos fijados al papel.

* Te confieso un secreto: decidí publicarlos porque María del Mar Estrella me dio el último empujón, pero porque fundamentalmente quiero que me ayudes con tu lectura a arrear la tropilla desordenada de mis sueños; que un día me hacen reír con gracia y otros me hacen sufrir con dolor o miserias.
Escribo para que lo leas y te hagas cómplice de mis ángeles y de mis demonios, de mis fantasmas, alegrías y esperanzas. Escribo porque pretendo que uses esto para intercambiar nuestros mundos diferentes. Te adelanto que no puedo afirmarte con seguridad cual es su valor, si te va a gustar o servir para algo. Yo solo se que existe porque me desborda como los ríos de llanura cuando buscan otro cauce.

* Publico lo que escribo porque me va gustar que lo leas y que construyas con tus fantasias otro relato, que te identifique, que sea mas tuyo y menos mío. Porque necesito desagotar mi imaginación para que otras situaciones y personajes que presionan dentro de mi salgan a la luz del día y hagas lo que quieras con sus historias. Escribo porque quiero llegar a tu corazón...”porque lo esencial es invisible a los ojos...” como decía Saint-Exupery