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Los
antecedentes de un arquitecto son sus obras, las que representan
su verdadesra historia profesional.
Estudios cursados, viajes, conferencias, congresos, seminarios,
cátedras o concursos son anécdotas.
Fermín Estrella presenta en este libro sus obras, la teoría
y la ideología que las sustentan. Y publica para tomarse
un recreo de si mismo, por la necesidad de compartir con otros
sus búsquedas y experiencias las que desearía ver
multiplicadas por aquellos que se interesan en trabajar para quienes
verdaderamente los necesitan.
Este libro describe un camino iniciado a partir del compromiso
con las necesidades populares, con la producción de soluciones
viables en este caótico momento histórico que nos
toca vivir. Es una manera de mostrar que es posible inventar,
producir y difundir nuevas propuestas para nuestras duras necesidades
y desde nuestras recortadas posibilidades, a partir de la comprensión
de nuestros problemas latinoamericanos desde una óptica
regional y tercermundista. No es fácil para mi presentar
a Fermín arquitecto sin involucrarme como su compañera
desde hace veinte años, en lo que hemos compartido, desde
aquella aventura que fue la Escuela Rural Argentina del año
1964, vida, ternura, hijos, trabajo, riesgos y una misma aspiración
de cambios estructurales para nuestros pueblos. Para Fermín
cada obra representa un desafío que él enfrenta
con mucha imaginación y pocos recursos naturales; con muchas
ganas de encontrar soluciones arquitectónicas y tecnológicas
para las necesidades de las mayorías.
¿Podemos con nuestros trabajos cambiar la situación
de injusticia social y desigualdad de oportunidades que sufren
nuestros pueblos? Los profesionales comprometido con las luchas
de la sociedad en que vivimos sabemos que por mas proyectos y
propuestas alternativas que realicemos, la posibilidad de cambio
no radica en la técnica sino en el poder político
en lo que los mismos pueblos logren para sustituir las férreas
estructuras del privilegio por otras que estén verdaderamente
al servicio de sus necesidades. Sin embargo, no podemos sentarnos
a esperar esos cambios, ni es inteligente olvidar nuestros legítimos
intereses profesionales desde la perspectiva de grandes necesidades
de nuestra gente.
Frente a cada trabajo Fermín se enfrento con los problemas
de la pobreza, la falta de vivienda, de escuelas, de edificios,
de equipamiento para el pueblo, fantasmas que dan feo olor y color
a la conciencia cuando se esconde. Y esto lo llevo a buscar soluciones
arquitectónicas y tecnológicas y una técnica
que recupere, sintetice y responda a las necesidades populares
en forma sencilla, austera, exenta de pinturas, terminaciones
sofisticadas, maquillajes. Material a la vista, acabados rústicos,
espacios simples funcionales, ambientes cálidos y agradables
pensados para las personas y no a partir de criterios formalistas.
Fermín enmarca sus enfoques a partir de observaciones de
la vida cotidiana sobre como la gente usa las cosas, los espacios,
la ciudad.
Nuestros amigos, nuestros hijos, los vecinos y yo que vivimos
en los conjuntos por él diseñados, somos frecuentes
interlocutores de sus inquietudes, las que mas tarde se transforman
en ideas síntesis, en teorías prácticas,
para nuevos trabajos.
Su característica es desarrollar nuevas teorías
a partir de sus practicas anteriores, teorías que surgen
de la compresión mas profunda de cada problema para lograr
mejores soluciones en obras que por si mismas prueben su validez.
En este libro hay resultados logrados hasta la fecha. Nuevas obras
lo esperan... se están esperando.
Esther
Jacob
México, D.F., septiembre de 1983. |